Para garantizar un suministro de electricidad ininterrumpido en caso de apagón, se necesitan baterías muy fiables. En las plantas de producción y distribución de energía también se necesitan baterías para que los sistemas de gestión de la red funcionen y se evite el reinicio total de los sistemas de control, la interrupción de los procesos de producción o la aparición de problemas durante las intervenciones quirúrgicas de urgencia.